Alberto Barciela.
“La prensa no es usted ni soy yo ni las docenas de periodistas madrileños con sus nombres propios e inalienables: es una fuerza histórica elemental y tremenda, sobre la cual tenemos que meditar todos, usted y yo, los periodistas madrileños y los ciudadanos de todas las naciones.”, con rotundidad se dirigía don José Ortega y Gasset al director del periódico “El Sol”, en el que él mismo colaboraba, en noviembre de 1930. Las circunstancias eran peculiares como el propio filósofo nos diría, pero me quedo con la necesidad apuntada y persistente de reflexionar sobre la comunicación, con esa relevancia que se prolonga en los siglos, pese a los adelantos técnicos y/o a la globalización, y que auguro pervivirá en el multiverso.

