Alberto Barciela. Periodista.
La concesión de sendas Medallas de Oro de Galicia al alcalde de Oporto, Rui Moreira, y a su homólogo de Braga, Ricardo Rio, por parte del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, no es un mero acto protocolario; es la ratificación pública de una fraternidad que se teje con hilos de historia, cultura y, sobre todo, que auguran un mejor futuro compartido. Galicia, generosa y sabia, reconoce en estas distinciones, como lo hizo con la Princesa Leonor con entendimiento del futuro español, la inquebrantable vocación de colaboración que sus hermanos portugueses han demostrado, elevando a la categoría de símbolo una relación que ha probado ser mucho más que vecindad: es una auténtica simbiosis.

